La intríngulis del conocimiento
"El conocimiento es poder"
-Francis Bacon-
Desde tiempos ancestrales se ha promovido la idea de que tener conocimiento te coloca en una escala mayor a la de los demás, esto en el sentido de que todos deben consultar tu opinión sobre los diversos temas. De hecho, hay quienes creen que tener conocimiento implica saber sobre todo, tener una respuesta asertiva a cada pregunta y no equivocarse al contestar acerca de diversas problemáticas, algo que no es absolutamente cierto.
Muchos han confundido la sabiduría con el conocimiento, llegando a igualarlos en sus juicios de valores, sin tomar en cuenta que la sabiduría implica tener cierta perspectiva y, además, la capacidad de hacer juicios que sean sólidos; no basados en concepciones ideológicas, temores o desconocimiento. Sin embargo, el conocimiento es simplemente saber; algo que se puede adquirir con el estudio (Baglietto, 2021). Por ende se necesitan ambos elementos para lograr la eficacia, la eficiencia y la efectividad en el desarrollo de los procesos.
Debo decir también, que, aunque se escucha muy simple y fácil de hacer: "adquirir conocimiento a través del estudio", la realidad es que, adquirirlo cuesta un alto sacrificio, dedicación y negación de muchas cosas y hasta del ser mismo. No obstante esto, la falta de experiencia de los demás, en ocasiones la ignorancia adrede (porque su palabra es ley y no necesitan justificar su desconocimiento al actuar), lleva a una desvaloración del conocimiento de una persona y su desenvolvimiento a raíz de lo que sabe y maneja.
Le ponemos precio al quehacer de quién sabe cómo hacerlo porque desde el margen de donde se mira "eso solo le tomó unas cuantas horas", "él lo hizo muy fácil" entre otras expresiones más que pudiera citar. Pero sería oportuno hacerse la pregunta: ¿Se paga por lo que se hace o por lo que se sabe?
Todos los asuntos parecen fáciles cuando otro es quien lo hace, ahora bien, ¿Y si todos tuviéramos que estar en todo? ¿Tendríamos la capacidad? ¿Seríamos valorados como estamos valorando? ¿Cambiaría nuestra perspectiva? Son preguntas que los gestores, quienes muchas veces desconocen los procesos que el conocimiento del área específica ha provisto, deberían hacerse al momento de tomar decisiones, emitir juicios de valor o estigmatizar procedimientos.
Esto nos lleva a pensar en la complejidad de llevar a cabo las tareas implementando el conocimiento, pues vivimos en una sociedad donde el iletrado ordena la escritura y los indoctos se atreven a dar instrucciones, peor aun, es el hecho de que estar en ciertas posiciones no nos enseña a quién prestar oídos correctamente en la toma de decisiones.
La intríngulis del conocimiento es el sello sobre la boca de quien la letra debió haberle dado la autoridad, pues usualmente son desplazados por aquellos que solo optaron por su empirismo corrompido para manejar a su antojo a punta de labia a quienes disfrutan de no ser confrontados con argumentos de peso y se unen a la multitud que solo vive para complacer a las masas.
Todas las asunciones anteriores, nos llevan a pensar: ¿a Dónde se dirige una sociedad que anuncia el saber y promueve la estupidez y la corrupción? ¿Quiénes terminarán gobernando con justicia, si cerramos la boca de los que tienen el conocimiento para hacerlo? Me pregunto: ¿Si Bacon formara parte de una sociedad como esta ¿Todavía pensara que el conocimiento es poder?
La intríngulis del conocimiento es que por saber tanto se termina desplazado, a causa de ser visto como una amenaza latente. Se te obliga a emigrar porque el hostigamiento te hace sentir prisionero de ideologías sin sentido y sin base que las puedan sustentar. La intríngulis del conocimiento es que tus principios, tu honestidad y tu eficiencia cobran mayor fuerza cuando no eres ignorante y lejos de ser una ventaja, esto se ha convertido en la carga que impide tu crecimiento y promoción.
"Solo hay un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia"
-Sócrates-
Baglietto, S. (2021) Sabiduría o Conocimiento. Linkedin.
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