El ser en los procesos pedagógicos: cuando saber es menos importante Una reflexión sobre la dimensión humana de la docencia universitaria y la necesidad de recuperar la esencia de educar más allá de la transmisión del conocimiento. Hay docentes que impresionan por la profundidad de sus conocimientos, pero dejan pocas huellas en la vida de sus estudiantes. Otros, sin renunciar al rigor académico, logran algo extraordinario: transformar la manera en que sus alumnos se perciben a sí mismos, comprenden el mundo y se relacionan con los demás. Esta diferencia plantea una interrogante que debería acompañar permanentemente la reflexión pedagógica: ¿de qué sirve saber mucho si hemos olvidado cómo ser humanos mientras enseñamos? Durante décadas, la educación superior ha privilegiado la acumulación de conocimientos, las credenciales académicas, la producción científica y el dominio disciplinar como indicadores de excelencia. Sin desconocer su importancia, resulta necesario preguntarse s...