"El corazón de Voltaire" Reseña metacrítica

 

Confirmación de identidad y hallazgo inesperado. Entre cartas

por: Lenny Castillo, Anny Núñez, Yanibel Mirabal y Maribel Núñez



“La idiotez es una enfermedad extraordinaria

que no hace sufrir a los enfermos, sino a los demás” -Voltaire-

     La obra “El corazón de Voltaire” es una novela epistolar, pues la trama se desenvuelve con la intervención de unas cartas que intercambian algunos de los personajes. Trata sobre el proceso vivido por el profesor de genética Roland Luziers, de la universidad Sorbone, quien se había dedicado a estudiar sobre el famoso filósofo Voltaire. Luziers es contactado por el Ministerio de Cultura de Francia para autentificar el ADN del corazón de Voltaire. Esto, con el fin de establecer la familiaridad y descubrir así, dónde estaba sepultado Voltaire.  Se dan diversas búsquedas que resultan fallidas y al final se llega a una conclusión y se cumple el cometido. La relevancia de esta novela es el hecho de manejar conjuntamente la característica epistolar con el espionaje y las características de la novela negra, ya que, es extensa, con mucha ficción y un amplio desarrollo de los personajes y sus argumentos. En esta reseña se analizará la obra a la luz de la teoría de Genette, en cuanto a los elementos que la componen, como son: tiempo y modo.

     Esta obra fue escrita en 2005. Es una novela epistolar, que también presenta características de la novela negra. Esto, debido a que en ella se evidencia el espionaje, las intrigas y la resolución de un misterio.  El autor es el portorriqueño, Luís López Nieves, nacido en el año 1950.  Este escritor es catedrático universitario y su género distintivo es la novela y el cuento. Fue ganador del Premio Nacional de Literatura de Puerto Rico por su libro de cuentos históricos. López Nieves evidencia un gran dominio del género epistolar y a la vez lo utiliza como recurso ficcional.

     Esta novela cuenta con una división general de 7 momentos: Un primer momento que inicia cuando la Embajadora de Francia, en Brasil, siente la necesidad de esclarecer el lugar de sepultura de Voltaire.  Para este propósito se contrató al genetista Roland Luziers, quien comienza el estudio del ADN del corazón de Voltaire. Tras una sucesión de cartas entre amigos, viceministros, jefes de defensa y otros, y varias acciones llevadas a cabo también se contacta a Gabriel Daumart, último familiar vivo de Voltaire, pero la prueba de ADN sale negativa y se concluye que no había relación alguna entre ellos, aunque Luziers estaba casi seguro de que sí eran parientes. Esto hace que se desarrolle la duda de que el corazón que protege la biblioteca no es el de Voltaire. Basado en la teoría de Claude de que Voltaire tenía un doble, el personaje principal contacta a un cercano de Claude (Frederic), quien le facilita unos documentos con mucha información sobre el tema. Aquí es donde inicia el segundo momento, con las cartas encontradas de Gustave, un fraile del siglo XVIII, quien pudo haber sido el doble de Voltaire.  Luego de esto viene el tercer momento, donde ocurre otro intercambio de cartas entre los historiadores, viceministros y Roland.  Encuentran las notas del tercer abad, Fray Philippe de Sedaine y esto le da inicio al cuarto momento.  Estas notas conducen a la necesidad de la exhumación del cadáver de Gustave y, aquí inicia el quinto momento, en donde se intercambian cartas entre el Ministerio de Cultura y el Vaticano, además entre el resto de los involucrados para lograr este fin.  Logran su cometido y dan con las anotaciones de Voltaire en el cuerpo exhumado, hecho que desencadena el sexto momento. Al final de la obra y luego de una serie de búsquedas, sale a relucir que Voltaire estaba sepultado en la Abadía, algo que nunca fue revelado por el gobierno francés.  La obra finaliza cuando el corazón de Voltaire es reemplazado por el verdadero sin hacerlo público, siendo este el séptimo y último momento general de la obra.

     Algo fascinante de esta obra es que no rompe el pacto ficcional, pues le da al lector los mínimos detalles dentro de una posible realidad.  Debido al anterior comentario, es factible indicar que en la novela se evidencia el mundo de tipo II o ficcional verosímil, pues lo plasmado se desarrolla en un ambiente muy real y, el hecho de agregar las fechas y las características de los acontecimientos hace que el lector sienta que forma parte de una historia verdadera.  Es por esto por lo que, la novela muestra también el tipo de mundo I o verdadero, pues se dan fechas y lugares existentes con un entorno histórico, por lo que podemos percibir la mezcla de lo ficcional y lo real, en el cual el autor utiliza la estrategia de colocar en las narraciones datos concretos. En ese sentido, el lector puede valorar como “verosímil” lo narrado. En suma, a pesar de que se evidencian dos tipos de mundos posibles, de acuerdo con la Ley de los Máximos semánticos de Albaladejo (1998), predomina el tipo II o ficcional verosímil, pues las características antes mencionadas son las que más se dan a lo largo y ancho de la historia.

   Tomando en cuenta lo planteado por Genette (1972), podemos identificar algunos recursos temporales utilizados en la novela. En cuanto al orden y modo, se presenta la analepsis interna heterodiegética y homodiegética, esto se puede sustentar en las siguientes citas: “Pero Luis XVII era un niño de 9 años de edad y estaba encarcelado en la Torre del Temple, una prisión parisiense, donde murió de tuberculosis…” “Mire, hace dos meses Claude murió debido a un derrame cerebral inesperado y repentino”, en la primera, vemos cómo se retoma un hecho donde el narrador no se implica como personaje, mientras que en la segunda el narrador cuenta con entera certeza por haber estado presente cuando ocurrió el hecho. Otro recurso temporal utilizado es la velocidad, en la que se puede identificar elipsis y sumario; para la primera se citan las ocasiones en las que Roland viaja a P.R. y Argentina puesto que solo envía un correo agradeciendo a sus anfitriones, mas no da detalles de lo que ocurrió mientras estuvo en esos países, es decir, omite información. También pueden citarse las numerosas reuniones de los ministros y viceministros, de las cuales no se dan detalles y solo se cuenta el resultado de estas. Otro recurso temporal es la prolepsis, que es la anticipación a objeciones futuras, un ejemplo de esto es cuando se le informa al presidente lo que ocurrió con los restos de Voltaire y este decide no divulgar los hallazgos, pues entiende que eso pondría en duda toda la obra de Voltaire, así como que toda Francia sería objeto de burla por haber adorado un corazón falso. 

De los recursos temporales, también se hace necesario abordar el sumario, que es la reducción de la narración de las acciones, por ejemplo: “He seguido los pasos de su familia, y los suyos, durante los últimos 20 años.”, así como el alcance y la amplitud. Genette llama alcance a la distancia desde el momento del relato primero hasta el inicio de la anacronía y amplitud a su duración. En esta novela esto se evidencia varias ocasiones, como cuando el 29 de diciembre de 2002 Roland encuentra las cartas de Gustave de Tamerville para Voltaire del 1769 al 1775, esto nos deja ante un alcance de 233 años y una amplitud de solo cinco. También ocurre cuando el 12 de febrero de 2003 Roland encuentra el cofre del abad Fray Philippe con notas del 23 de noviembre de 1789 hasta 15 de febrero de 1790, esto quiere decir que se da un alcance de 214 años con una amplitud de un año. De igual forma ocurre cuando el 20 de marzo de 2003 Roland encuentra las cartas de Voltaire para Gustave del 11 de julio de 1776 al 15 de febrero de 1790, entonces nos deja ante un alcance de 227 años y una amplitud de solo 14.

     Abordando la frecuencia, de acuerdo con la clasificación de Genette (1972), en esta novela se presenta de tipología repetitiva, puesto que varios hechos que suceden una única vez se narran varias veces, por ejemplo, los hallazgos que iba haciendo el Dr. Roland de Luziers los contaba a sus amigos Ysabeau de Vassy y Jérôme Batailles, así como al ministro de Cultura. Otro acontecimiento que se narra varias veces es el hecho de que el Abad de Aurillac se negaba a permitir la exhumación del supuesto cuerpo de Gustave de Tamerville. Todo esto permite concluir que el objetivo de verificar el corazón de Voltaire ameritaba que se remitiera una misma información a diferentes personas. Al tratarse de una novela de estructura epistolar, es natural intentar analizar la focalización de cada uno de los correos que se envían y reciben los personajes, sin embargo, de acuerdo con Genette (1972) “Las variaciones de punto de vista que se producen a lo largo de un relato pueden analizarse como cambios de focalización, entonces hablaremos de focalización variable.” (p. 249), dicho esto, la naturaleza del escrito obliga a establecer que estamos frente a una focalización interna variable, una obra donde con cada correo el personaje que redacta plantea su perspectiva y acciones para el objetivo que tienen todos en común: definir la autenticidad del corazón de Voltaire. Genette también plantea la focalización interna múltiple que es cuando varios focalizadores enfocan desde su punto de vista un mismo acontecimiento, un ejemplo de esto son las dos versiones de la muerte de Voltaire, la de la iglesia y la de los historiadores.

     En esta novela se distingue la posición temporal del tipo a priori. El cual según Genette (1972), es uno de los que más se resisten al análisis pues en él los elementos suelen fungir como varios a la vez. En la novela el narrador es a la vez protagonista y cualquier otro personaje, cumpliendo con los roles de todos. Según la misma teoría de Genette (1972), se distinguen diferentes relatos, está el diegético, el que refiere todo lo concerniente a la autenticidad del corazón de Voltaire, sus búsquedas y resultados. Luego se va incrustando el relato meta diegético con la historia del doble de Voltaire y cómo intercambiaron para siempre sus vidas. También existe el elemento intradiegético en los momentos en que Voltaire y Gustave escriben sobre cómo sus vidas cambiarán a partir de la fecha indicada pues intercambiarán su lugar en la vida. Debido al carácter epistolar de la obra no se evidencia el elemento extradiegético, pues el narrador es a la vez cualquiera de los personajes.

     La distancia es uno de los modos narrativos que plantea Genette (1972, p. 229) y de acuerdo con su clasificación, la novela analizada presenta un discurso directo e inmediato, puesto que el narrador cede la palabra a los personajes, la estructura epistolar de la obra genera que los enunciados se reproduzcan exactamente y al pie de la letra de como ocurren, por ejemplo: “Monsieur, iré al grano porque no puedo disimular mi desolación: no entiendo. Le juro que no lo entiendo. Pero los resultados son claros: usted no es pariente de Voltaire”. En ese mismo orden, dentro de la clasificación de la distancia, esta novela presenta la llamada mímesis, ya que el narrador se esfuerza en hacer sentir que no es él quien habla, sino que los hechos son presentados directamente. Cada personaje, emisor y receptor de los correos, toma la palabra de forma natural: “Jeróme, pero qué dices. Claude está loco. Decía que Voltaire en los últimos años no era Voltaire.” Abordando ya la persona, y por consiguiente el tipo de narrador, es posible decir que, debido a la variedad de focalizaciones explicadas anteriormente, el tipo de narrador en este caso es auto diegético. No existe un solo narrador, cada uno de ellos presenta una verdad palpable y se encargan ellos mismos de contarlas. Este estilo sin dudas rompe toda forma establecida por la literatura, pero a la vez enriquece de manera sin igual el escrito.

     En síntesis, valoramos esta producción literaria como fascinante, pues es una novela corta, pero llena de misterio y aventura, que permite a los lectores la atención inmediata desde el inicio hasta el final. Asimismo, se abordan temáticas políticas, históricas y religiosas que son de interés para todo público. Por otro lado, se halaga el estilo empleado por el autor, el cual utiliza un lenguaje culto y llamativo, pero a la vez paródico. Es decir, se reconoce que el escritor se manejó con una prosa deslumbrante. Por último, no podemos olvidar la estructura tan peculiar que acopla López Nieves, debido a que la narración se da por medio de correos electrónicos y en cartas personales. Por tanto, es una obra con grandes aportes al mundo literario.

  


 

Albaladejo, T. (1998). Teoría de los mundos posibles y macroestructura 

                        narrativa. Análisis de las novelas cortas de Clarín,

                        Alicante. España. Universidad de Alicante.

 

Genette, G. (1972). Figuras III. Editorial volumen. España.

 

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