Ensayo Crítico de una Obra Literaria
Corazón
tan blanco (Javier Marías)
“El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en la
memoria, en recuerdo en narración…el objeto de un viaje es solo el inicio de
otro viaje”.
A medida que vayamos leyendo este escrito,
nos daremos cuenta de que en él se encuentra: la sensación que produce la
lectura del libro a la lectora, pinceladas de la biografía del escritor, con el
fin de entender la obra desde su perspectiva, datos importantes sobre la obra;
su importancia, su estructura, desglose general del contenido de la obra,
además el análisis narratorio que conlleva.
Hago especial énfasis en las digresiones
que utiliza el autor a lo largo de su obra y en la peculiares descripciones que
hace de sus personajes, pues llama la atención que una obra literaria sufra
tantos desvíos de la historia central que trata, sin perder la coherencia, sin
molestar al lector, sin complejizarse ni cargarse y, debo agregar que lo más
exquisito es, darnos cuenta de que al final, todas las “digresiones” convergen
entre sí; tienen una relación con la historia central. También atrae el hecho
de lograr que el lector identifique cada personaje por su cualidad, más que por
su descripción física. Esto es embotar
los sentidos; cambiar las formas y al mismo tiempo fijar la atención.
Pero claro, no es posible hablar de
la obra sin conocer un poco a su autor. Javier Marías es un madrileño de los
años 50, que tuvo la oportunidad de vivir en playas extranjeras, lo que, a mi
entender, ayudó a ampliar su exquisita narrativa cuando describe los distintos
países en que se desenvuelven sus personajes.
Este autor inició su osadía a los 11 años y publicó su primer cuento y
su primera novela, a los 15.
Corazón tan blanco tuvo un gran éxito en venta
a nivel mundial, además cuenta con muchas ediciones y se ha convertido en un
audiolibro
Al leer el libro de Marías, no me queda
más que compararlo con un tupido bosque lleno de ramajes, con exuberantes
árboles de copiosos aspectos, que parecen converger en un punto específico del
que no te das cuenta hasta haber llegado allí.
Hago esta comparación porque su obra está cargada de historias que
conviven entre sí, y que no es hasta el final cuando el lector termina
entendiendo la relación que existe entre ellas.
La novela está bien construida;
cuenta con un prólogo, unas secuencias que parecen capítulos no numerados, y el
epílogo nos muestra el tiempo actual del narrador. Se manejan varias historias paralelas, como
son:
-La
historia de Berta y su amante español
-La
existencia de otra mujer.
-La
primera mujer de Ranz, el padre del narrador.
El autor utiliza una serie de digresiones
que al final dan sentido y que los datos que aportan logran que la acción
marche de forma rápida.
En la obra se puede apreciar la
utilización de adjetivos, el marcado perfil detallista del autor y el empleo de
la ironía para quitar la pesadez de la prosa, a medida que cambia de historias.
Los temas que se tratan en la obra son los
secretos de Ranz y la curiosidad del narrador, que es Juan.
Al inicio de la obra el autor parece
querer ocultar las identidades por la forma en que habla de los personajes:
dice “una de las niñas” haciendo referencia a la que se suicida; escribe “la
hermana le seca las lágrimas” haciendo referencia a la otra niña; “el reciente
cuñado” refiriéndose a Ranz.
El narrador es el protagonista en primera
persona (conoce todos los hechos y participa de ellos). La obra hace percibir un segundo narrador que
interviene en las digresiones y que se puede identificar del primero por el
contenido ético y las situaciones (las expresiones son distintas a las
utilizadas por Juan).
El autor se centra en las características
de los personajes:
-Ranz:
hombre elegante, desenvuelto, mirada vivaz, mujeriego teórico.
-Custardoy:
Hijo, no le gusta al protagonista, lo describe como un adulto frustrado y frío.
-Berta:
su amiga de Nueva York coja por un accidente, con cicatriz en la cara y bonita.
-Villalobos:
Antiguo amigo de su padre, con gran capacidad verbal, informante, fingidor, impertinente
y cuenta todo con detalle.
El autor establece paralelismos entre las
parejas y Macbeth, un ejemplo de esto es: Guillermo y Miriam, Teresa y Ranz,
quienes mantienen una relación donde uno ordena y el otro ejecuta, tal y como
acontecía con Macbeth y Lady Macbeth.
Esta parte nos lleva a pensar en que para
entender la obra hay que hacer uso de la intertextualidad ya que, desde la
frase de inicio hasta los paralelismos, utilizados por el autor, esta obra hace
referencia a otra obra literaria de tiempo distinto.
El ritmo es lento porque se dan detalles y
se opina de muchas cosas colaterales y el tiempo pasa despacio; las acciones no
se desenvuelven en 24 horas.
Se utilizan figuras literarias como los
epítetos para hacer referencia a situaciones puntuales:
-Pulposa
luna: cada vez que se nombra a la luna.
-Criminales
sillas: donde se sientan los traductores.
-Harinosa
cabeza: cuando habla del pelo de Ranz
Según Taulés
Tanto el destinador como el sujeto de esta
obra es Juan, el hijo que cuenta la historia desde antes de su nacimiento hasta
la actualidad. El destinatario es la
curiosidad que siente Juan de saber la verdad de las situaciones que ocurren en
su contexto y de las historias contadas a medias por otros para así poder vivir
en paz con su esposa, Luisa. El
ayudante, se podría decir que esta es la función de Berta, su amiga
incondicional y el oponente Villalobos, el amigo de su padre, quien sabe cómo
disfrazar la mentira y lograr que parezca verdad.
Es un relato anafórico, pues cuenta varias
veces las cosas que pasan y la focalización del narrador es interna, ya que él
mismo es un personaje de la historia contada.
En su obra, Corazón tan blanco, Marías
alude tanto a la inocencia como a la cobardía, pues hace referencia a una frase
de Macbeth (una tragedia escrita por William Shakespeare), “Mis manos son de tu color, pero me
avergüenzo de llevar un corazón tan blanco”, que es lo que en realidad le
da el matiz a la obra
El autor, además de jugar con la
ambigüedad, provoca un sentimiento de inquietud en el lector, pues todo parece
cobrar importancia en la obra: el silencio, las miradas, los gestos, las
palabras, que para ser un texto escrito revela más con la simbología que con
las letras.
Según Calvelo
Algo que llama la atención en la narrativa
de la novela, es el hecho de que el autor desarrolla múltiples historias
paralelas a la historia central. Al
principio parecieran no tener relación alguna con el tema, pero a medida que va
finalizando, las historias convergen entre sí.
Estas digresiones abren panoramas que van tomando sentido y algunas
tienen hasta funcionalidad, como lo es el caso del hotel de la Habana, con
Miriam y el español; Berta y Bill (Nick o Jack, como a veces lo llamaba el
narrador) y el personaje de Custardoy.
Analizar los personajes de estas historias, a partir de la descripción
que le concede el autor, crea una sensación de placentero entendimiento de las
situaciones, haciendo que se hagan inherente las características presentadas.
Es una novela para abrir los sentidos,
pues el lector debe estar atento a cada movimiento, cada giro cada digresión,
si quiere entender la obra; es imposible cerrar los sentidos y muy difícil
salirse de la trama.
Para concluir, quiero hacer alusión a la
frase de Javier Marías: “Escuchar es lo más peligroso, es saber, es estar
enterado y estar al tanto. Los oídos
carecen de párpados que puedan cerrarse instintivamente a lo pronunciado, no
pueden guardarse de lo que se presiente que va a escucharse, siempre es
demasiado tarde”. Un sentimiento que nos
provoca el contenido de esta obra y la forma en que presenta su constructo.
Algo que sería interesante para próximos
análisis con esta obra, es que se pueda estudiar al narrador como el personaje
de la obra que es: con sus características, su agudo sentido de búsqueda de
información, la capacidad mostrada para sostener todas las historias; ir y
venir de escenario en escenario y terminar retomando la idea central que lo
ocupaba. Pienso que este es un aspecto
llamativo al cual se debe prestar atención.
Calvelo, O. (2002). Memoria, Olvido e Historia en
Corazón tan Blanco de Javier Marías. Revista de Crítica Literaria y de
Cultura 6(1), 60-72.
Excelsior. (18 de 06 de 2012). Expresiones es
cultura. Obtenido de Escelsior.com.Mex: https://www.excelsior.com.mx/2012/06/18/comunidad/841998
García, C. (1999). La resistencia a saber y Corazón
tan Blanco de Javier Marías. Anales de la Literatura Española Contemporánea
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Orue, R. (28 de Abril de 2019). Critica Literaria
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y Sentimientos: https://roxanaorue.com/tag/corazon-tan-blanco/
Taulés, P. (20 de mayo de 2014). Entre Líneas
Malecitanas. Obtenido de Entrelíneasmalecitanasblogspot:
http://entrelineasmalacitana.blogspot.com/2014/05/acerca-de-corazon-tan-blanco-javier_20.html

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