Ensayo Crítico de una Obra Literaria

 

Corazón tan blanco (Javier Marías)



 

     “El viaje no termina jamás.  Solo los viajeros terminan.  Y también ellos pueden subsistir en la memoria, en recuerdo en narración…el objeto de un viaje es solo el inicio de otro viaje”.  (Excelsior, 2012).

     A medida que vayamos leyendo este escrito, nos daremos cuenta de que en él se encuentra: la sensación que produce la lectura del libro a la lectora, pinceladas de la biografía del escritor, con el fin de entender la obra desde su perspectiva, datos importantes sobre la obra; su importancia, su estructura, desglose general del contenido de la obra, además el análisis narratorio que conlleva.

     Hago especial énfasis en las digresiones que utiliza el autor a lo largo de su obra y en la peculiares descripciones que hace de sus personajes, pues llama la atención que una obra literaria sufra tantos desvíos de la historia central que trata, sin perder la coherencia, sin molestar al lector, sin complejizarse ni cargarse y, debo agregar que lo más exquisito es, darnos cuenta de que al final, todas las “digresiones” convergen entre sí; tienen una relación con la historia central. También atrae el hecho de lograr que el lector identifique cada personaje por su cualidad, más que por su descripción física.  Esto es embotar los sentidos; cambiar las formas y al mismo tiempo fijar la atención.

          Pero claro, no es posible hablar de la obra sin conocer un poco a su autor. Javier Marías es un madrileño de los años 50, que tuvo la oportunidad de vivir en playas extranjeras, lo que, a mi entender, ayudó a ampliar su exquisita narrativa cuando describe los distintos países en que se desenvuelven sus personajes.  Este autor inició su osadía a los 11 años y publicó su primer cuento y su primera novela, a los 15.

     Corazón tan blanco tuvo un gran éxito en venta a nivel mundial, además cuenta con muchas ediciones y se ha convertido en un audiolibro (García, 1999).  En el año 1993 ganó el premio Crítica Literaria, razón por la cual recibe más peso la forma narrativa del autor.

     Al leer el libro de Marías, no me queda más que compararlo con un tupido bosque lleno de ramajes, con exuberantes árboles de copiosos aspectos, que parecen converger en un punto específico del que no te das cuenta hasta haber llegado allí.  Hago esta comparación porque su obra está cargada de historias que conviven entre sí, y que no es hasta el final cuando el lector termina entendiendo la relación que existe entre ellas.

          La novela está bien construida; cuenta con un prólogo, unas secuencias que parecen capítulos no numerados, y el epílogo nos muestra el tiempo actual del narrador.  Se manejan varias historias paralelas, como son:

-La historia de Berta y su amante español

-La existencia de otra mujer.

-La primera mujer de Ranz, el padre del narrador.

     El autor utiliza una serie de digresiones que al final dan sentido y que los datos que aportan logran que la acción marche de forma rápida.

     En la obra se puede apreciar la utilización de adjetivos, el marcado perfil detallista del autor y el empleo de la ironía para quitar la pesadez de la prosa, a medida que cambia de historias.

     Los temas que se tratan en la obra son los secretos de Ranz y la curiosidad del narrador, que es Juan.

     Al inicio de la obra el autor parece querer ocultar las identidades por la forma en que habla de los personajes: dice “una de las niñas” haciendo referencia a la que se suicida; escribe “la hermana le seca las lágrimas” haciendo referencia a la otra niña; “el reciente cuñado” refiriéndose a Ranz.

     El narrador es el protagonista en primera persona (conoce todos los hechos y participa de ellos).  La obra hace percibir un segundo narrador que interviene en las digresiones y que se puede identificar del primero por el contenido ético y las situaciones (las expresiones son distintas a las utilizadas por Juan).

     El autor se centra en las características de los personajes:

-Ranz: hombre elegante, desenvuelto, mirada vivaz, mujeriego teórico.

-Custardoy: Hijo, no le gusta al protagonista, lo describe como un adulto frustrado y frío.

-Berta: su amiga de Nueva York coja por un accidente, con cicatriz en la cara y bonita.

-Villalobos: Antiguo amigo de su padre, con gran capacidad verbal, informante, fingidor, impertinente y cuenta todo con detalle.

     El autor establece paralelismos entre las parejas y Macbeth, un ejemplo de esto es: Guillermo y Miriam, Teresa y Ranz, quienes mantienen una relación donde uno ordena y el otro ejecuta, tal y como acontecía con Macbeth y Lady Macbeth.

     Esta parte nos lleva a pensar en que para entender la obra hay que hacer uso de la intertextualidad ya que, desde la frase de inicio hasta los paralelismos, utilizados por el autor, esta obra hace referencia a otra obra literaria de tiempo distinto.

     El ritmo es lento porque se dan detalles y se opina de muchas cosas colaterales y el tiempo pasa despacio; las acciones no se desenvuelven en 24 horas.

     Se utilizan figuras literarias como los epítetos para hacer referencia a situaciones puntuales:

-Pulposa luna: cada vez que se nombra a la luna.

-Criminales sillas: donde se sientan los traductores.

-Harinosa cabeza: cuando habla del pelo de Ranz

     Según Taulés (2014) esta obra tiene una riqueza de estructura, de contenido y de matices, pero no es muy compleja.  Las cualidades que devela el escrito dan fe y justicia del talento del autor.

     Tanto el destinador como el sujeto de esta obra es Juan, el hijo que cuenta la historia desde antes de su nacimiento hasta la actualidad.  El destinatario es la curiosidad que siente Juan de saber la verdad de las situaciones que ocurren en su contexto y de las historias contadas a medias por otros para así poder vivir en paz con su esposa, Luisa.  El ayudante, se podría decir que esta es la función de Berta, su amiga incondicional y el oponente Villalobos, el amigo de su padre, quien sabe cómo disfrazar la mentira y lograr que parezca verdad.

     Es un relato anafórico, pues cuenta varias veces las cosas que pasan y la focalización del narrador es interna, ya que él mismo es un personaje de la historia contada.

     En su obra, Corazón tan blanco, Marías alude tanto a la inocencia como a la cobardía, pues hace referencia a una frase de Macbeth (una tragedia escrita por William Shakespeare),  “Mis manos son de tu color, pero me avergüenzo de llevar un corazón tan blanco”, que es lo que en realidad le da el matiz a la obra (Orue, 2019). Algunos críticos concuerdan en que con esta frase el autor hace referencia al corazón de Teresa, quien no pudiendo soportar el cargo de conciencia cuando se enteró de que Ranz había asesinado a su primera esposa para quedarse con ella, decidió suicidarse.

     El autor, además de jugar con la ambigüedad, provoca un sentimiento de inquietud en el lector, pues todo parece cobrar importancia en la obra: el silencio, las miradas, los gestos, las palabras, que para ser un texto escrito revela más con la simbología que con las letras. 

     Según Calvelo (2002)  En la obra de Marías se refleja la situación política de esos tiempos (gobierno  de Felipe González, en España y finalización de la Primera Ministra Margaret Thatcher, en Inglaterra), a través de los ojos de un sobreviviente al franquismo (Ranz) y que era idealizado en los pensamientos de su hijo (Juan).

     Algo que llama la atención en la narrativa de la novela, es el hecho de que el autor desarrolla múltiples historias paralelas a la historia central.  Al principio parecieran no tener relación alguna con el tema, pero a medida que va finalizando, las historias convergen entre sí.  Estas digresiones abren panoramas que van tomando sentido y algunas tienen hasta funcionalidad, como lo es el caso del hotel de la Habana, con Miriam y el español; Berta y Bill (Nick o Jack, como a veces lo llamaba el narrador) y el personaje de Custardoy.  Analizar los personajes de estas historias, a partir de la descripción que le concede el autor, crea una sensación de placentero entendimiento de las situaciones, haciendo que se hagan inherente las características presentadas.

     Es una novela para abrir los sentidos, pues el lector debe estar atento a cada movimiento, cada giro cada digresión, si quiere entender la obra; es imposible cerrar los sentidos y muy difícil salirse de la trama.

     Para concluir, quiero hacer alusión a la frase de Javier Marías: “Escuchar es lo más peligroso, es saber, es estar enterado y estar al tanto.  Los oídos carecen de párpados que puedan cerrarse instintivamente a lo pronunciado, no pueden guardarse de lo que se presiente que va a escucharse, siempre es demasiado tarde”.  Un sentimiento que nos provoca el contenido de esta obra y la forma en que presenta su constructo.

     Algo que sería interesante para próximos análisis con esta obra, es que se pueda estudiar al narrador como el personaje de la obra que es: con sus características, su agudo sentido de búsqueda de información, la capacidad mostrada para sostener todas las historias; ir y venir de escenario en escenario y terminar retomando la idea central que lo ocupaba.  Pienso que este es un aspecto llamativo al cual se debe prestar atención.



Calvelo, O. (2002). Memoria, Olvido e Historia en Corazón tan Blanco de Javier Marías. Revista de Crítica Literaria y de Cultura 6(1), 60-72.

Excelsior. (18 de 06 de 2012). Expresiones es cultura. Obtenido de Escelsior.com.Mex: https://www.excelsior.com.mx/2012/06/18/comunidad/841998

García, C. (1999). La resistencia a saber y Corazón tan Blanco de Javier Marías. Anales de la Literatura Española Contemporánea 24(1,2), 107-108.

Orue, R. (28 de Abril de 2019). Critica Literaria y Otros Escritos. Obtenido de Critica Literaria y Otros Escritos. Análisis y Sentimientos: https://roxanaorue.com/tag/corazon-tan-blanco/

Taulés, P. (20 de mayo de 2014). Entre Líneas Malecitanas. Obtenido de Entrelíneasmalecitanasblogspot: http://entrelineasmalacitana.blogspot.com/2014/05/acerca-de-corazon-tan-blanco-javier_20.html

 



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